Atado

"Todavía duraban las marcas en las muñecas, eran la prueba de que todo había sido real y no producto de mi fantasía. Sólo el recuerdo del dolor que me producían las cuerdas al forcejear hacía que me excitara de nuevo. La erección era casi constante cuando pensaba en ella, y era parte de la penitencia... Leer más →

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